El otro día comentaba las primeras impresiones que había tenido en mi vista a la asociación de jóvenes empresarios de Madrid (AJEMAD). Y he de decir, que comentándolo con otros emprendedores y/o empresarios como yo me decían que este tipo de asociaciones no merecen la pena.
Bueno, yo he de decir que en dos días me han demostrado que sí. Comentaba el otro día el tipo de asesoramiento que ofrecían a los asociados y hablando con Rocío le dejé caer que tenía intención de crear una fundación (sin ánimo de lucro) de la cual no daré detalles de momento. A ella le pareció una idea muy buena.
Bien, esto fue el viernes y hoy Esther Las Heras, asesora jurídica de AJE, se ha puesto en contacto conmigo para que le explicase lo que quería hacer y me ha mandado una buena cantidad de información al respecto. Tengo mucho material pendiente por leer y según me ha comentado el capital social mínimo para constituir una fundación es de 30.000 euros, es algo que me llama bastante la atención.
Por que si se pretende crear una fundación sin ánimo de lucro, ¿por qué un capital social tan alto? ¿a las entidades de capital riesgo, les merecerá la pena invertir en una sociedad sin ánimo de lucro? No creo… ¿a los bancos? No creo…, entonces, ¿de dónde saco yo el capital social para constituir una fundación de ayuda?
Quien sabe, a lo mejor si pongo uno de los típicos banners de paypal para hacer donaciones hay alguien que quiera colaborar. Pero en un momento de crisis como el que vive el país, o mis lectores son empresarios y/o multimillonarios, o me da a mi que el deseo de ayudar a los demás con una fundación sin ánimo de lucro partiendo de la base del capital inicial, no será posible.
Y es una lástima. No el que no pueda crearla por motivos económicos, si no el problema de que no pueda crearla ahora, por que es algo que tengo claro que en algún momento voy a hacer.