Creo que más de uno puede verse identificado en este post. He decidido escribirlo por la tristeza y preocupación que me da saber que es real y que es solo el principio de lo que va a llegar a ser.
Mi madre me preguntaba hoy si podía hablar conmigo, evidentemente acepté, y lo primero que me preguntó fue que qué tal estaba, yo le respondí que bueno, tratando de hacer algo de provecho. En seguida se le saltaron las lágrimas y yo pregunté qué era lo que le pasaba. Me dijo entre lágrimas y sollozos si no me daba cuenta de cómo estaba mi padre.
A lo que yo le respondí, si, me doy cuenta de que de seguir así no podemos vivir. Yo vengo de una familia cualquiera, padre, madre, hermana y ningún otro familiar. Mi hermana estudia dietética y nutrición y después estudiará medicina, mientras trabaja en una tienda de ropa para poder pagarse algunas vacaciones con su novio, algún capricho. Mis padres ya son mayores, mi madre no trabaja y mi padre es un humilde charcutero que tiene una charcutería en una galería comercial rodeada de un DIA%, un Ahorramás, y un Plaza, todo en la misma calle con apenas 200 metros entre ellos.
Mi padre necesita ayuda ya que está enfermo y no puede llevar la charcutería solo por lo que tiene contratado a un chico al cual considero como mi hermano y ahora no sabe si va a poder seguir dándole trabajo por que no vende absolutamente nada.
Mis padres, la única herencia que tienen es un piso en Madrid, el cual tienen alquilado a la Comunidad de Madrid que reporta 600€ de beneficio al mes, ya que nadie lo puede comprar. No tenemos nada más, ni propiedades, ni familia donde resguardarnos.
No hay trabajo, no hay dinero y no hay felicidad. Hay preocupaciones, hay nerviosismo, y sobre todo, mucho miedo. Miedo por que cada día la charcutería de mi padre vende menos, los gastos son mayores, las cosas están cada día más caras, ahora como en el bloque de la vivienda familiar hay gente mayor e invalida hay que poner un ascensor, lo cual supone más de un millón de pesetas por cada vecino, la Comunidad de Madrid ofrece ayudas, pero una vez terminado.
La vivienda alquilada, tiene un trastero y hay que reformarlo todo por la antigüedad del inmueble, lo que supone otros tantos miles de euros de gastos. ¿De dónde sacamos el dinero? Estamos en una situación, me atrevería a decir como el 95% de los españoles que de donde no hay no se puede sacar.
Los bancos no conceden créditos, por lo que todavía es más difícil afrontar los gastos. Yo, doy gracias de que en mi vida no haya tenido que pasar hambre por no poder comprar comida y tener que elegir entre comida o refugio. ¿Pero quien me dice que en dos años no lo voy a hacer? Es la situación que existe, nos hacen ver que vivimos en un cuento de hadas, que todo no va bien pero que se sostiene, que saldremos adelante… Que triste poder creerse esto cuando la mayor alegría que puede tener mi padre es ver un partido de fútbol conmigo en el salón tomando una cerveza.
Hace ya algún tiempo, mucha gente, sin conocimiento alguno evidentemente, me consideraba un “niño de papá” por todo lo que tenía. Todo lo que tengo me lo he ganado yo a pulso y con el sudor de mi frente. Haciendo frente a una enfermedad con la cual lucho y tendré que luchar todos los días de mi vida y que cada día va a peor.
Y sin embargo, no me rindo. No, no y no, es lo que me repito una y otra vez en mi cabeza. No me rindo por una simple razón. Quiero que mi padre esté orgulloso de mi, de lo que consigo, de verme luchar y vencer. Yo dejé un trabajo estable, con buenos ingresos, para poder luchar por un sueño, el sueño de emprender.
Ahora, acabo de lanzar mi primer proyecto, una empresa de diseño web llamada Inokua, y me ha costado dios y ayuda. Mucho trabajo, mucho tiempo y mucho dinero. Tengo grandes expectativas, muchos proyectos que pueden llegar a ser pioneros en un futuro, pero lo que importa realmente es el presente.
Yo no gano dinero, con lo que gano ayudo a mis padres a sobrevivir, ayudo a que mis proyectos se hagan realidad, ayudo a la gente que trabaja para mi brindándoles la oportunidad de un empleo y un sueldo y me queda lo justo para poder vivir.
Este post no pretende en ningún caso ser egoísta haciendo que cualquiera que lo lea tenga lástima y se compadezca de mi, no, este post es para reflejar y dejar patente la situación de una sociedad que en Marzo de 2009, tiene que hacer auténticos milagros para poder vivir.
En dos años, tomaré este post como referencia, bien para contar que las cosas van peor lo cual tiene toda la pinta o bien, que algo cambie y que una familia como las miles de familias españolas, puedan vivir tranquilos. Gracias familia y gracias a vosotros por dedicar vuestro tiempo a leer un mero hecho de autocomprensión.