5
Oct 09

El espíritu de la golosina

A todo emprendedor le llega el día del espíritu de la golosina. Ese día en el que ves que todo se acaba, de que ya no tienes fuerza para seguir luchando. Un día en el que se juntan todos los problemas de golpe.

Los pagos no llegan, los proyectos no entran, los plazos no se cumplen, … un momento de desamparo total viendo que tu negocio no asciende hacia la cima que le has fijado. En cualquier momento nos llega ese día y ahí es cuando realmente se ve el carácter de un emprendedor, el luchador.

Risueño emprendedor ¿qué ocurre en este momento? ¿tienes fuerzas para continuar? Todo se ve negro, no hay una luz al final del túnel. Ese día temido ha llegado y hay que saber reaccionar a tiempo antes de que te consuma.

Sobreponerse al problema debe ser el paso más importante para superar este bache. Desconecta del mundo, ver el éxito de los demás puede hacerte caer más hondo en ese pozo. Ver como la gente continua con su día tranquilamente mientras tu te sientes hundido no es plato de buen gusto.

Auséntate. Desaparece. Procura rodearte de los que más te quieren, cuéntales tu problema, desahógate.  Exponer tus problemas a tus seres queridos puede ser el paso más importante. Ellos te van a dar un atisbo de satisfacción. Una bocanada de aire fresco para tu mente, pero primero, has de reconocer y enfocar tus problemas.

El día en que tu espíritu esté de capa caída, olvídate de todo.

No pienses en tu trabajo, trata de divertirte, olvídate por un momento de que eres emprendedor. Cuenta con los tuyos y sal a divertirte, mantén conversaciones que no estén directamente relacionadas con tu trabajo. Un día de absentismo no te va a hacer mal.

Recuerda quien eres, intenta revivir esos momentos en los que has sido feliz, en los que todo ha ido como la seda, cosas sencillas de la vida que te produzcan una sonrisa en este momento de desamparo.

Cuando te acuestes, no pienses, simplemente disfruta del placer del descanso que tanto te mereces.

Al día siguiente haz una lista de tus problemas, localiza y estructura prioridades. Todo problema tiene solución y si no la tiene no tienes por qué preocuparte. Estás tratando de cumplir un sueño, luchas por hacer esa idea realidad, pero nadie te ha dicho que todo fuera de color de rosa.

Al igual que para llevar tu idea a cabo has de cumplir unos puntos, busca soluciones a tus problemas. Uno por uno. No trates de arreglar todo en un día y lo que no tenga solución déjalo estar, eso no va a cambiar, no te atormentes. No pienses que eres el único que tiene problemas. Ampárate en tu idea, tu, que luchas día tras día, no te permitas el lujo de que una serie de problemas arruinen tu trabajo.

Recuerda el tiempo que has dedicado a llegar hasta donde estás ahora mismo, es mucho trabajo ¿verdad? ¿crees que merece la pena atormentarse? La respuesta es obvia. Tienes un don, puedes superar cualquier adversidad. Trabajas duro día tras día para conseguir ese sueño. No te derrumbes, acostúmbrate por que estos días van y vienen.

Céntrate en retomar fuerzas y recuerda que por encima de todo, eres un luchador, persigue tu sueño cueste lo que cueste. Puedes sobreponerte a todo, que nadie te diga lo contrario. Confía en ti.

Recuerda las palabras de Will Smith, en “En busca de la felicidad”.


23
Sep 09

Si no encuentras trabajo, lo mejor que puedes hacer es crearlo

Continuamente me encuentro peticiones en twitter de gente que busca desesperadamente un trabajo. Es una situación que vivimos de cerca, todos tenemos algún conocido que está buscando un puesto fijo en una empresa sólida. Lo que no es fácil de reconocer es a la gente que está en el paro y se decide a crear su propio empleo en vez de suplicar por uno.

Estar en el paro significa un abanico de oportunidades. Sea cual sea tu actividad, si no tienes empleo y estas cobrando de la ayuda del estado, es el mejor momento para decidirte a emprender. ¿Tienes miedo? La respuesta es bien sencilla, más miedo tiene la gente que deja su trabajo para dedicarse a montar su propio negocio.

Emprender es cosa de todos. Cualquiera puede hacerlo. No te engañes, desarrollar tu actividad comercial de manera autónoma es bien sencillo. Basta con encontrar tu motivación, bien puede ser encontrar un trabajo o dejar de estar en el paro. En España tienes multitud de ayudas para emprender tu propio empleo, basta con moverse e informarse un poco.

Nadie te va a dar nada hecho, eso tienes que tenerlo en cuenta. Vas a trabajar muy duro, vas a luchar como nunca lo has hecho. Tendrás que desarrollar todas las actividades de tu negocio tu solo, captación de clientes, planificación, desarrollo, formalidades, gestión, … pero merecerá la pena.

Tarde o temprano verás los resultados y te darás cuenta de que tanto esfuerzo ha merecido la pena. Emprender significa ser un luchador. Vencer las adversidades que se te presenten por el camino. Has de ser consciente de que nadie te va a poner nada en bandeja. Tendrás que hacer frente a todos los problemas que conlleva la creación de un puesto de trabajo, pero lo que no puedes hacer es suplicar por un empleo.

Vivimos en un mundo comercial y de servicios. Siempre hay una necesidad para cada actividad. Sea cual sea el segmento de mercado en el que eres especialista por tu anterior experiencia laboral, habrá un hueco que hacerse.

Aprende. Evalúa el mercado, nadie mejor que tu lo conoce. Rodéate de gente que sabe mucho más que tu, de todo lo bueno se aprende. Conoce a otras personas que desarrollan tu misma actividad, todo el mundo saber dar consejos, buenos y malos. Quédate con todos.

Asóciate a alguna organización. Pregunta, infórmate sobre las organizaciones que existen en tu sector. Siempre encontrarás una organización donde te informarán, asesorarán y podrás hacer contactos, bien para rodearte de gente profesional como para conseguir posibles clientes. No tengas miedo a parecer idiota, nadie nace sabiendo, todos nos tenemos que tragar nuestro orgullo y rendirnos ante la sabiduría de otros que estuvieron antes que tu en el mercado.

Pide consejo. Tus amigos y familiares querrán lo mejor para ti, coméntales tu idea, convénceles de que tu negocio va a ser eficaz, de que vas a triunfar y luchar por conseguir hacerte un hueco. Convencer a los más cercanos es el primer paso tras convencerse a sí mismo. No trates de explicar tu idea y convencer a gente que no conoces si antes no has probado con los que te darán una impresión franca de lo que tienes entre manos.

Se constante. No pierdas la esperanza nunca. Siempre vas a tener que lidiar con otros profesionales, vas a tener problemas, nadie es perfecto, pero no te rindas, sigue adelante. Ya vendrán tiempos mejores en los que podrás sonreír.
Mima a tu clientela. Trata a cada cliente como si fuera el único que te da de comer. El trato, la apariencia, la profesionalidad y el compromiso son piezas fundamentales para funcionar en un mundo laboral. El respeto hacia tus clientes ha de ser incalculable. Cada cliente será un pequeño eslabón de la cadena que hace funcionar tu trabajo.

Infórmate. Por encima de todo, pide ayuda. Infórmate de quién te puede ayudar. Busca un punto de partida, pregunta en tu ayuntamiento sobre las asociaciones de empresarios y autónomos. Información sobre tu experiencia. Habla con tu antiguo jefe. Busca en internet información, foros y noticias referentes a tu entorno laboral. La información nunca se acaba y siempre te vendrá bien para estar a la última en tu trabajo.

Prepárate. Fórmate, haz cursos, asiste a seminarios, ponencias, lee entrevistas, compra revistas. Fíjate un objetivo, querer llegar a ser como alguien líder en tu sector. Busca el punto de partida, aprende como otros empezaron en su negocio.

Me gustaría terminar este post con una frase que espero la tomes como punto de partida. Se trata de una frase de Arquímedes: “Dame un punto de apoyo y moveré el mundo”. Comienza a mover tu mundo.


11
Ago 09

Encontrar la motivación

Muchas veces a la hora de emprender cualquier proyecto, durante un largo periodo de tiempo no se observan resultados. De ahí llega esa angustia por no ver un final próximo adecuado a nuestras pretensiones. Hay momentos en los que te paras a pensar si realmente merece la pena lo que estás trabajando. Ves el cielo gris, no hay un rayo de sol que te llene de esperanza. Los resultados no son el problema, el problema es haber perdido la motivación.

Encontrar la motivación de tu trabajo requiere dedicación, dedicación por saber cual es nuestra motivación, la que nos da ese ápice de esperanza, esa fuerza y tenor por seguir día tras día imaginando como será el mañana en nuestro futuro profesional. He perdido la motivación tantas veces que no las puedo recordar, un día decidí buscar la motivación en otra parte. Veía que mi trabajo constante no me motivaba tanto como para seguir adelante.

Desde entonces pienso en las pequeñas cosas, como una mera canción, un cuadro, una persona. Y llego a la conclusión de que merece la pena luchar. Imaginar un futuro a veces es muy complicado por eso muchas veces es mejor recurrir a lo que más cerca tengamos para que nos sirva de inspiración. Ver el trabajo de los demás y contrastarlo con nuestra realidad. Aspirar a conseguir el sueño por el que estamos trabajando día tras día.

Merece la pena tomarse unos minutos de reflexión de vez en cuando, escuchar una canción que nos transmita el impulso de la actividad, fijarnos en una foto que nos transmita la paz y contemplar en la mente la imagen de una persona por la que merezca la pena luchar. Demostrarse así mismo y hacia la persona como todo lo que realizas día tras día merece la pena.

Imaginar tu vida cotidiana como el making off de una película es algo que puede ayudarnos a llegar a la conclusión de que lo que realizamos, en el ámbito que sea es un trabajo remunerado en sabiduría, experiencia, y que conlleva a nuestros fines. Hay que saber identificar los detonantes externos que nos provocan perder la motivación e ignorarlos. Hace tiempo tomaste la decisión de seguir un camino distinto al de los demás, decidiste emprender en tu vida. Tomar esa decisión debería ser suficiente como para darse cuenta de que el empeño depositado merece la pena y contrarresta los pensamientos negativos que se tienen en determinados momentos.

Luchar por una idea, por un proyecto, por ser alguien necesita de motivaciones extra, pero la mayor motivación es la de tener la certeza de que no hemos herrado en tomar la decisión de emprender.

Un día llegará el momento en el que veas tus resultados y entonces te darás cuenta de que todo lo realizado, los malos tragos y los malos momentos han merecido la pena.

Emprender es tener un don, trabajar con ese don tarde o temprano merecerá la pena y además serás objeto de motivación para otros como tu. Mi motivación eres tu @lasvignes.


6
Ago 09

Cerrando una empresa

Con la crisis muchos de los negocios se están viendo afectados de tal forma que muchos de los emprendedores llegan a la conclusión de finalizar la actividad. Cuando de por medio se encuentra una sociedad limitada hay que tener en cuenta los factores económicos que conlleva.

Cuando para nuestro negocio hemos decidido crear una sociedad limitada tenemos unas órdenes vigentes y unas obligaciones de presentar anualmente los libros de actividad y de pagar el impuesto de sociedades correspondiente. Cuando hemos tomado la decisión de abandonar la actividad existen dos posibilidades, cerrar la empresa o abandonarla.

Para cerrar una empresa se han de llevar a cabo una serie de trámites con sus correspondientes pagos. La otra opción es abandonar la empresa. Cuando una empresa no presenta ningún libro ni paga impuestos de sociedades durante un periodo de tiempo de diez años, la empresa se da de baja automáticamente sin coste alguno. El problema reside en lo siguiente: si con la crisis hemos decidido abandonar la actividad de una empresa y se elige esta opción hay que tener en cuenta que si pasado un tiempo basado en años, a la reanudación de la actividad, se tendrá la obligación de presentar los libros y de pagar el impuesto de sociedades de los años en los que la empresa ha estado abandonada.

Por lo tanto, si ha pasado un número de años considerable y queremos retomar nuestra actividad tenemos la obligación de pagar dichos impuestos o bien cotejar el coste que esto supone con la creación de una nueva empresa. Crear una empresa de manera electrónica vía el método CIRCE cuesta alrededor de unos 400 euros incluyendo la firma notarial y la inscripción en los registros mercantiles.

Por lo que si ha pasado un tiempo considerable (a partir de los 3 años) de inactividad, sería recomendable estudiar la posibilidad de crear una nueva empresa para nuestros fines dejando la otra y presentando la empresa con inactividad.

No obstante si se decide reactivar la empresa y pagar los impuestos no presentados durante el periodo de inactividad la agencia tributaria permite la solicitud de un aplazamiento de deudas de hasta 6000 euros en fracciones de tiempo que ellos mismos evaluarán y te indicarán. Es necesario saber que los impuestos son diferentes para cada empresa, dependiendo del número de actividades en las que esté inscritas y el tipo de estas.


4
Ago 09

Rozando el éxito profesional

Mientras veo que empresas cierran rondas de financiación millonarias pienso en lo que está considerado como rozar el éxito profesional. En mi opinión existen dos formas de verlo, la manera cómoda, es decir, de cara a los demás. Para los que te rodean o forman parte de tu elenco profesional solo llegarás a conseguir el éxito cuando tu empresa o proyecto forme parte del abanico más grande formado por las grandes compañías, donde tu serás el rey del mambo por haber conseguido algo por lo que los demás luchan día tras día.

Es una forma muy fácil de ver las cosas, cuando llegas al culmen de tu trabajo y pasas a ser reconocido por encima de otros todo resulta maravilloso. Entras a formar parte de ese reducido grupo de triunfadores, mentes maravillosas, evangelizadores y ejemplos a seguir por los demás.

Pero la realidad del éxito profesional reside en la perseverancia, la otra forma de verlo, el profesional que se debate entre su vida profesional y su vida cotidiana. Aquel que todos los días se levanta pensando en afrontar los retos y dificultades que le suponen llevar a la práctica esa idea maravillosa que se ha forjado en su mente.

Fácil es que cuando eres considerado un profesional exitoso consigas el renombre perfecto para que cada cosa que hagas sea de por si un éxito rotundo. Ya basta de vivir esta presunta realidad. No por tener nombre se consigue ser un profesional de éxito. Cada día me encuentro con que fulanito de tal se ve inmiscuido en los inicios de un proyecto novedoso y ya, de por si, está considerado el proyecto en un éxito como tal.

La realidad es distinta, no hay que ser tan subjetivo, el éxito es simplemente la autovaloración del trabajo diario sin ningún reconocimiento. La devoción a tu trabajo, el ímpetu y la actitud de superación son los factores que llevan a alcanzar el éxito profesional.

La realidad no está de puertas para afuera, sino en nosotros mismos, emprendedores y luchadores, controversias, fatalidades, superación, son palabras que conllevan a la verdadera realidad, el autoreconocimiento personal. La valoración personal, ser consciente de encontrar nuestros valores, de descubrir en nosotros mismos la perseverancia y el espíritu de superación en nuestro trabajo es lo que realmente se debe considerar como el éxito profesional.