A todo emprendedor le llega el día del espíritu de la golosina. Ese día en el que ves que todo se acaba, de que ya no tienes fuerza para seguir luchando. Un día en el que se juntan todos los problemas de golpe.
Los pagos no llegan, los proyectos no entran, los plazos no se cumplen, … un momento de desamparo total viendo que tu negocio no asciende hacia la cima que le has fijado. En cualquier momento nos llega ese día y ahí es cuando realmente se ve el carácter de un emprendedor, el luchador.
Risueño emprendedor ¿qué ocurre en este momento? ¿tienes fuerzas para continuar? Todo se ve negro, no hay una luz al final del túnel. Ese día temido ha llegado y hay que saber reaccionar a tiempo antes de que te consuma.
Sobreponerse al problema debe ser el paso más importante para superar este bache. Desconecta del mundo, ver el éxito de los demás puede hacerte caer más hondo en ese pozo. Ver como la gente continua con su día tranquilamente mientras tu te sientes hundido no es plato de buen gusto.
Auséntate. Desaparece. Procura rodearte de los que más te quieren, cuéntales tu problema, desahógate. Exponer tus problemas a tus seres queridos puede ser el paso más importante. Ellos te van a dar un atisbo de satisfacción. Una bocanada de aire fresco para tu mente, pero primero, has de reconocer y enfocar tus problemas.
El día en que tu espíritu esté de capa caída, olvídate de todo.
No pienses en tu trabajo, trata de divertirte, olvídate por un momento de que eres emprendedor. Cuenta con los tuyos y sal a divertirte, mantén conversaciones que no estén directamente relacionadas con tu trabajo. Un día de absentismo no te va a hacer mal.
Recuerda quien eres, intenta revivir esos momentos en los que has sido feliz, en los que todo ha ido como la seda, cosas sencillas de la vida que te produzcan una sonrisa en este momento de desamparo.
Cuando te acuestes, no pienses, simplemente disfruta del placer del descanso que tanto te mereces.
Al día siguiente haz una lista de tus problemas, localiza y estructura prioridades. Todo problema tiene solución y si no la tiene no tienes por qué preocuparte. Estás tratando de cumplir un sueño, luchas por hacer esa idea realidad, pero nadie te ha dicho que todo fuera de color de rosa.
Al igual que para llevar tu idea a cabo has de cumplir unos puntos, busca soluciones a tus problemas. Uno por uno. No trates de arreglar todo en un día y lo que no tenga solución déjalo estar, eso no va a cambiar, no te atormentes. No pienses que eres el único que tiene problemas. Ampárate en tu idea, tu, que luchas día tras día, no te permitas el lujo de que una serie de problemas arruinen tu trabajo.
Recuerda el tiempo que has dedicado a llegar hasta donde estás ahora mismo, es mucho trabajo ¿verdad? ¿crees que merece la pena atormentarse? La respuesta es obvia. Tienes un don, puedes superar cualquier adversidad. Trabajas duro día tras día para conseguir ese sueño. No te derrumbes, acostúmbrate por que estos días van y vienen.
Céntrate en retomar fuerzas y recuerda que por encima de todo, eres un luchador, persigue tu sueño cueste lo que cueste. Puedes sobreponerte a todo, que nadie te diga lo contrario. Confía en ti.
Recuerda las palabras de Will Smith, en “En busca de la felicidad”.