General


27
Dic 09

Se acabó

Actualización 28/12/2009: Casualidades de la vida quiera que sea este el día de los Santos Inocentes, pero esto no es una inocentada.

Creo que ha llegado el momento de decir adiós. Después de pensarlo mucho he decidido dejar de escribir este blog. Tengo varias razones pero la más importante es que no encuentro la motivación para seguir haciéndolo.  Estoy cansado del positivismo emprendedor.

Han sido varios años de buenos momentos, compartir experiencias y mis conocimientos con todos vosotros. Quiero daros las gracias a todos los que me habéis apoyado en todo momento con vuestros comentarios, vuestras participaciones y retweets en twitter.

Creo que a todo blog le llega su momento y este ha tenido momentos muy buenos, por lo menos me los ha hecho pasar a mi disfrutando escribiendo para vosotros. Reestructurar mi vida, comenzar a afianzar los cimientos y explorar nuevas áreas me llevan a la conclusión de que lo mejor es empezar de cero. Y así lo estoy haciendo.

Está acabando el año y con este son más de 5 años lo que llevo escribiendo en Internet. No voy a dejar de hacerlo ya que me apasiona, pero no será aquí.

Sin más, me despido de vosotros dándoos las gracias por todos esos pequeños aportes. Como siempre me podréis seguir en twitter, soy @andujar y esto ha sido todo.

Gracias.


16
Oct 09

El miedo a perderlo todo

Me parece irremediable no pensar cada día en el miedo a perderlo todo. ¿Qué heridas puede causar la pérdida del apetito emprendedor? Satisfacemos el hambre de triunfo día tras día trabajando a pleno pulmón. Pero nuestra capacidad a veces no es la suficiente para salir adelante.

Ver los descalabros de nuestro proyecto, bajadas en la inversión y ver que todo se desmorona puede diezmar nuestra actitud. Emprender es además de una ilusión llevar una vida de temores infundados por el miedo a perder todo lo que hemos invertido.

Nadie mejor que tu sabe cuanto tiempo y dinero has dedicado a tu negocio y lo que conllevaría caer en una profunda desolación. Nos encontramos muchas veces desamparados, desvalidos, alicaídos, por ver que nuestro negocio no termina de cuajar.

Quien no se quiera imaginar en esta situación que levante la mano. Hay algunos que por suerte o por méritos propios nunca se verán identificados con la pérdida de recursos, y con recursos no me refiero a capital, trabajadores, tecnología, etc. Si no a los recursos humanos como la motivación, la pasión y la ilusión.

No hay nada más triste que ver a alguien que ha luchado tanto por algo y ve que poco a poco su estructura se desmorona. Y lo peor, no se ve una salida.

Emprender es ir contracorriente, esforzarse al máximo y dar el 200% de nuestras posibilidades, pero a veces eso no es suficiente. El fracaso forma parte de todo ser humano. Perder los recursos humanos que nos califican de emprendedores es triste, dejar de perseguir una idea, un sueño.

Pero ¿cuál es la solución? ¿compadecerse de uno mismo? No lo creo. Más bien entonar el mea culpa, asumir que has fracasado por méritos propios. No trates de buscar excusas, asume las consecuencias que te han llevado a caer en ese pozo.

No se puede expresar con palabras el sentimiento de vacío que deja perder la ilusión, esos momentos de desamparo.

Lo bueno de haber caído tan bajo y haber llegado al final del pozo es que solo existe una dirección a tomar. Sobreponerse a lo pasado, a las tristezas y temores y salir hacia delante.

Levantarse cada día y comenzar a vivir un nuevo sueño. Dejar fluir nuestra imaginación, crear, inventar, … se trata de darle un giro a nuestra vida, comenzar de cero. Llénate de ambición, de ilusión, de fuerza, rodéate de lo que es tuyo y comienza a caminar por ese paraje que es emprender.

Volver a recorrer el camino no es fácil, pero el poder del ser humano es increíble. ¿Entiendes que has errado? Comienza tu nueva vida, comienza de nuevo la ilusión.

Amanece, aunque a veces el Sol apenas aparece, abrimos los ojos, salimos a buscar, a luchar, a ganar. – Nach


6
Oct 09

De emprendedor a empleado

Ya no se trata de un caso aislado. Cada vez está más presente esta situación en nuestro país. Un emprendedor que deja su pasión por un trabajo estable. No obstante, según la Federación Nacional de Trabajadores Autónomos más de 500 autónomos se dan de baja cada día.

Se acabaron los ingresos variables y los gastos fijos, pasando a tener una nomina a final de mes por el trabajo bien hecho. Pero… ¿qué ocurre con los sueños? ¿dónde quedan esas ilusiones? ¿las perdemos?

¿Cuánto tiempo tiene que pasar para tomar la decisión de dejar atrás nuestro sueño? Quien sabe cuantas mermas ha de sufrir un emprendedor para deshacerse de la idea de la vocación por un sueño.

Se trata de uno de los pasos más grandes que dar en la vida. Habiendo estado dependiendo de uno mismo para sobrevivir haciendo realidad una idea que un día se te ocurrió para volver a ser uno más en la cadena laboral.

Cada día es más duro competir por un lugar en la élite empresarial, menos ganancias, menos recursos, menos clientes, … pero sin embargo más ideas, más proyectos, … ¿Cómo se puede equilibrar la balanza entre el emprendedor y el empleado? Es complicado. Obtener un balance positivo de cara al emprendedor es muy difícil, hay que tener muchas ganas y mucha fuerza de voluntar para levantarse una, dos y tres veces después de un duro golpe.

Cada golpe nos merma un poco más, pero… ¿cómo vamos a reaccionar tras estos duros baches? La teoría del emprendedor le aconsejaría seguir emprendiendo. Ideas tenemos todos y todos los días, nuestra cabeza es un no parar de creatividad e información. ¿Pero qué nos dice nuestro bolsillo?

Se trata de la cruda realidad, para ver cumplidos tus sueños hace falta esfuerzo, dedicación, constancia, pero sobre todo dinero. ¿Cómo vamos a sacar nuestro proyecto adelante si además tenemos que vivir en una situación de crisis económica?

Puede que sea la hora de tomar una decisión drástica y volver a empezar, pero empezar a trabajar con un empleo fijo. Y no nos engañemos, trabajo hay de sobra, basta con darse una vuelta por cualquier web de empleo para ver las oportunidades que tenemos delante de nosotros.

¿Podremos compaginar un trabajo fijo con nuestra vocación por emprender? Desde luego, espíritu no te falta, hayas caído las veces que hayas caído, el miedo no te puede hacer perder la ilusión por emprender. ¿Piensas dejar atrás todo lo trabajado y aprendido? No es de lógica. Has trabajado muy duro durante mucho tiempo para conseguir ser alguien, eso recompensa todos los errores cometidos y los golpes bajos.

Distribuye tu tiempo, sabes que vas a cumplir una jornada laboral, pero no olvides tu vocación de emprender. Sigue adelante, solo tu eres capaz de llevar a cabo una vida de desvaríos de horarios, trasnochar, perderte momentos por ver cumplida una ilusión.

Si tienes un sueño, persíguelo. Conquístalo.


5
Oct 09

El espíritu de la golosina

A todo emprendedor le llega el día del espíritu de la golosina. Ese día en el que ves que todo se acaba, de que ya no tienes fuerza para seguir luchando. Un día en el que se juntan todos los problemas de golpe.

Los pagos no llegan, los proyectos no entran, los plazos no se cumplen, … un momento de desamparo total viendo que tu negocio no asciende hacia la cima que le has fijado. En cualquier momento nos llega ese día y ahí es cuando realmente se ve el carácter de un emprendedor, el luchador.

Risueño emprendedor ¿qué ocurre en este momento? ¿tienes fuerzas para continuar? Todo se ve negro, no hay una luz al final del túnel. Ese día temido ha llegado y hay que saber reaccionar a tiempo antes de que te consuma.

Sobreponerse al problema debe ser el paso más importante para superar este bache. Desconecta del mundo, ver el éxito de los demás puede hacerte caer más hondo en ese pozo. Ver como la gente continua con su día tranquilamente mientras tu te sientes hundido no es plato de buen gusto.

Auséntate. Desaparece. Procura rodearte de los que más te quieren, cuéntales tu problema, desahógate.  Exponer tus problemas a tus seres queridos puede ser el paso más importante. Ellos te van a dar un atisbo de satisfacción. Una bocanada de aire fresco para tu mente, pero primero, has de reconocer y enfocar tus problemas.

El día en que tu espíritu esté de capa caída, olvídate de todo.

No pienses en tu trabajo, trata de divertirte, olvídate por un momento de que eres emprendedor. Cuenta con los tuyos y sal a divertirte, mantén conversaciones que no estén directamente relacionadas con tu trabajo. Un día de absentismo no te va a hacer mal.

Recuerda quien eres, intenta revivir esos momentos en los que has sido feliz, en los que todo ha ido como la seda, cosas sencillas de la vida que te produzcan una sonrisa en este momento de desamparo.

Cuando te acuestes, no pienses, simplemente disfruta del placer del descanso que tanto te mereces.

Al día siguiente haz una lista de tus problemas, localiza y estructura prioridades. Todo problema tiene solución y si no la tiene no tienes por qué preocuparte. Estás tratando de cumplir un sueño, luchas por hacer esa idea realidad, pero nadie te ha dicho que todo fuera de color de rosa.

Al igual que para llevar tu idea a cabo has de cumplir unos puntos, busca soluciones a tus problemas. Uno por uno. No trates de arreglar todo en un día y lo que no tenga solución déjalo estar, eso no va a cambiar, no te atormentes. No pienses que eres el único que tiene problemas. Ampárate en tu idea, tu, que luchas día tras día, no te permitas el lujo de que una serie de problemas arruinen tu trabajo.

Recuerda el tiempo que has dedicado a llegar hasta donde estás ahora mismo, es mucho trabajo ¿verdad? ¿crees que merece la pena atormentarse? La respuesta es obvia. Tienes un don, puedes superar cualquier adversidad. Trabajas duro día tras día para conseguir ese sueño. No te derrumbes, acostúmbrate por que estos días van y vienen.

Céntrate en retomar fuerzas y recuerda que por encima de todo, eres un luchador, persigue tu sueño cueste lo que cueste. Puedes sobreponerte a todo, que nadie te diga lo contrario. Confía en ti.

Recuerda las palabras de Will Smith, en “En busca de la felicidad”.


23
Sep 09

Si no encuentras trabajo, lo mejor que puedes hacer es crearlo

Continuamente me encuentro peticiones en twitter de gente que busca desesperadamente un trabajo. Es una situación que vivimos de cerca, todos tenemos algún conocido que está buscando un puesto fijo en una empresa sólida. Lo que no es fácil de reconocer es a la gente que está en el paro y se decide a crear su propio empleo en vez de suplicar por uno.

Estar en el paro significa un abanico de oportunidades. Sea cual sea tu actividad, si no tienes empleo y estas cobrando de la ayuda del estado, es el mejor momento para decidirte a emprender. ¿Tienes miedo? La respuesta es bien sencilla, más miedo tiene la gente que deja su trabajo para dedicarse a montar su propio negocio.

Emprender es cosa de todos. Cualquiera puede hacerlo. No te engañes, desarrollar tu actividad comercial de manera autónoma es bien sencillo. Basta con encontrar tu motivación, bien puede ser encontrar un trabajo o dejar de estar en el paro. En España tienes multitud de ayudas para emprender tu propio empleo, basta con moverse e informarse un poco.

Nadie te va a dar nada hecho, eso tienes que tenerlo en cuenta. Vas a trabajar muy duro, vas a luchar como nunca lo has hecho. Tendrás que desarrollar todas las actividades de tu negocio tu solo, captación de clientes, planificación, desarrollo, formalidades, gestión, … pero merecerá la pena.

Tarde o temprano verás los resultados y te darás cuenta de que tanto esfuerzo ha merecido la pena. Emprender significa ser un luchador. Vencer las adversidades que se te presenten por el camino. Has de ser consciente de que nadie te va a poner nada en bandeja. Tendrás que hacer frente a todos los problemas que conlleva la creación de un puesto de trabajo, pero lo que no puedes hacer es suplicar por un empleo.

Vivimos en un mundo comercial y de servicios. Siempre hay una necesidad para cada actividad. Sea cual sea el segmento de mercado en el que eres especialista por tu anterior experiencia laboral, habrá un hueco que hacerse.

Aprende. Evalúa el mercado, nadie mejor que tu lo conoce. Rodéate de gente que sabe mucho más que tu, de todo lo bueno se aprende. Conoce a otras personas que desarrollan tu misma actividad, todo el mundo saber dar consejos, buenos y malos. Quédate con todos.

Asóciate a alguna organización. Pregunta, infórmate sobre las organizaciones que existen en tu sector. Siempre encontrarás una organización donde te informarán, asesorarán y podrás hacer contactos, bien para rodearte de gente profesional como para conseguir posibles clientes. No tengas miedo a parecer idiota, nadie nace sabiendo, todos nos tenemos que tragar nuestro orgullo y rendirnos ante la sabiduría de otros que estuvieron antes que tu en el mercado.

Pide consejo. Tus amigos y familiares querrán lo mejor para ti, coméntales tu idea, convénceles de que tu negocio va a ser eficaz, de que vas a triunfar y luchar por conseguir hacerte un hueco. Convencer a los más cercanos es el primer paso tras convencerse a sí mismo. No trates de explicar tu idea y convencer a gente que no conoces si antes no has probado con los que te darán una impresión franca de lo que tienes entre manos.

Se constante. No pierdas la esperanza nunca. Siempre vas a tener que lidiar con otros profesionales, vas a tener problemas, nadie es perfecto, pero no te rindas, sigue adelante. Ya vendrán tiempos mejores en los que podrás sonreír.
Mima a tu clientela. Trata a cada cliente como si fuera el único que te da de comer. El trato, la apariencia, la profesionalidad y el compromiso son piezas fundamentales para funcionar en un mundo laboral. El respeto hacia tus clientes ha de ser incalculable. Cada cliente será un pequeño eslabón de la cadena que hace funcionar tu trabajo.

Infórmate. Por encima de todo, pide ayuda. Infórmate de quién te puede ayudar. Busca un punto de partida, pregunta en tu ayuntamiento sobre las asociaciones de empresarios y autónomos. Información sobre tu experiencia. Habla con tu antiguo jefe. Busca en internet información, foros y noticias referentes a tu entorno laboral. La información nunca se acaba y siempre te vendrá bien para estar a la última en tu trabajo.

Prepárate. Fórmate, haz cursos, asiste a seminarios, ponencias, lee entrevistas, compra revistas. Fíjate un objetivo, querer llegar a ser como alguien líder en tu sector. Busca el punto de partida, aprende como otros empezaron en su negocio.

Me gustaría terminar este post con una frase que espero la tomes como punto de partida. Se trata de una frase de Arquímedes: “Dame un punto de apoyo y moveré el mundo”. Comienza a mover tu mundo.