Muchas veces me paro a pensar en que es lo que me lleva a inmiscuirme en un nuevo proyecto. Si algo he aprendido durante los años que llevo trabajando en internet es que siempre hay algo nuevo que se puede hacer, y no necesariamente innovando.
Y es que esa es una de mis pasiones. Poder trabajar en un negocio en el cual te sientas identificado es una sensación increíble. Creo que no se podría explicar la satisfacción de ver que tu trabajo, con el tiempo, va dando sus frutos.
Y no necesariamente se trata de buscar un nivel óptimo económicamente hablando, si no del instinto de superación, las ganas y el empeño, el reconocimiento a un trabajo bien hecho.
Desde que comencé a trabajar con internet he tenido diferentes experiencias, muy dispares, unos negocios han salido realmente redondos y otros en cambio no han sido fructíferos. Pero lo que no quita que no haya valido la pena experimentar y dedicarles el tiempo.
Recuerdo que por el año 2000 tenía mi primera empresa, la cual aun conservo, y que dejé todo por dedicarme a ella. El fruto de aquella decisión de haberlo dejado todo para centrarme en un sueño, en un ideal, me llevó a vivir un momento excepcional, tanto profesionalmente como económicamente.
Fue mi primer negocio, y estaba realmente orgulloso de lo que había sido capaz de conseguir con tan poca experiencia y tan pronta edad. Desde aquel entonces, han pasado por mis manos numerosas proyecciones de trabajo que me han abierto los ojos de una manera u otra. Me gustaría decir que siempre han salido como yo esperaba pero no es así.
Me he llevado muchas desilusiones a la hora de emprender en algunos negocios pasados. He derivado mi tiempo a toda la amplitud de mercados en los que me he visto capaz de hacer grandes cosas, y de todas ellas me quedo con lo bueno pero sobre todo con lo malo, con las catástrofes que me han ayudado a comprender la manera de sobreponerme a una caída.
¿Y ahora qué? ¿Voy a seguir emprendiendo? Por supuesto que sí, de hecho, mi último proyecto ya está en marcha. Es un proyecto que parte de una base muy básica, centrado en el contenido, pero el cual tiene una espléndida proyección posterior. Tengo muchas ganas de que empiece a funcionar, ya que es algo que me gratifica enormemente, algo con lo que he pensado en hacer hace mucho tiempo, mucho antes de otros proyectos anteriores, y ahora por fin he dado el paso.
¿Por qué no hablar claramente de el? No me interesa el reconocimiento por el, lo que me interesa es la satisfacción de que va a ser algo creado de la nada, prácticamente sin recursos y auto financiado. Me agrada la idea, como diría mi amigo Antonio, me pongo a pensar en las posibilidades y me pone.
En resumidas cuentas, creo que volver a emprender es algo realmente bonito, sea cual sea la temática o el negocio. Liarte la manta a la cabeza y ver crecer tu negocio día tras día no se podría explicar. Para mi es una de las cosas más grandes y doy gracias por haber aprendido a luchar hasta el final y a levantarme después de cada caída.
Lograr el éxito, la fama, el dinero, … son muchos hitos, pero creo que no pueden compararse con la satisfacción personal de ver crecer a tu pequeño bebé.